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11/5/10

Bel-Ami - Maupassant




Bel-Ami (1885)
Guy de Maupassant (Dieppe, 1850 - Paris, 1853)
Texte en français y en español

Français

Quand Georges Duroy parvint au boulevard, il s'arrêta encore, indécis sur ce qu'il allait faire. Il avait envie maintenant de gagner les Champs-Élysées et l'avenue du bois de Boulogne pour trouver un peu d'air frais sous les arbres ; mais un désir aussi le travaillait, celui d'une rencontre amoureuse.

Comment se présenterait-elle ? Il n'en savait rien, mais il l'attendait depuis trois mois, tous les jours, tous les soirs. Quelquefois cependant, grâce à sa belle mine et à sa tournure galante, il volait, par-ci, par-là, un peu d'amour, mais il espérait toujours plus et mieux. 

La poche vide et le sang bouillant, il s'allumait au contact des rôdeuses qui murmurent, à l'angle des rues : " Venez-vous chez moi, joli garçon ? " mais il n'osait les suivre, ne les pouvant payer ; et il attendait aussi autre chose, d'autres baisers, moins vulgaires. 

Il aimait cependant les lieux où grouillent les filles publiques, leurs bals, leurs cafés, leurs rues ; il aimait les coudoyer, leur parler, les tutoyer, flairer leurs parfums violents, se sentir près d'elles. C'étaient des femmes enfin, des femmes d'amour. Il ne les méprisait point du mépris inné des hommes de famille. 


Español

Cuando George Duroy llegó al bulevar, se detuvo de nuevo, indeciso, sobre lo que había de hacer. Ahora le apetecía ganar los Campos Elíseos y la avenida del Bosque de Bolonia para disfrutar, bajo los árboles, de un poco de aire fresco; pero, al mismo tiempo, lo acuciaba otro deseo: el de tropezar con alguna aventura galante.

¿Cómo sobrevendría? George no podía imaginarlo, pero desde hacía tres meses la esperaba a diario, noche tras noche. Entre tanto, y gracias a su agradable rostro y a sus modales seductores, disfrutaba de algún amor pasajero, pero siempre esperando algo más y mejor.

Con el bolsillo vacío y la sangre hirviéndole en las venas, se encandilaba al contacto de las trotacalles que, en las esquinas, musitaban: "¿Quieres venir un ratito, guapo?" Pero, como no podía pagarles, tampoco se atrevía a aceptar su invitación. Y seguía esperando otra cosa, otras caricias menos fáciles.

Le gustaban, sin embargo, los lugares donde hormigueaban las mujeres públicas, sus bailes, sus cafés, sus calles. Le gustaba codearse con ellas, hablarles, tutearles, en resumen, cerca de ellas. Eran, a la postre, mujeres, mujeres de amor. George no las despreciaba, ni mucho menos, con ese desprecio característico de los hombres de orden.


Image: Auguste Renoir - Bal du Moulin de la Galette (1876)

25/8/09

Le Horla - Guy de Maupassant


Le Horla (1886)
Guy de Maupassant (Dieppe, 1850 - Paris, 1853)
Texte en français, en español i en català

Français
8 mai. - Quelle journée admirable ! J'ai passé toute la matinée étendu sur l'herbe, devant ma maison, sous l'énorme platane qui la couvre, l'arbitre et l'ombrage tout entière. J'aime ce pays, et j'aime y vivre parce que j'y ai mes racines, ces profondes et délicates racines, qui attachent un homme à la terre où sont nés et morts ses aïeux, qui l'attachent à ce qu'on pense et à ce qu'on mange, aus usages comme aux nourritures, aux locutions locales, aux intonations des paysans, aux odeurs du sol, des villages et de l'air lui-même.


Español
8 de mayo - ¡Qué hermoso día! He pasado toda la mañana tendido sobre la hierba, delante de mi casa, bajo el enorme plátano que la cubre, la resguarda y le da sombra. Adoro esta región, y me gusta vivir aquí porque he echado raíces aquí, esas raíces profundas y delicadas que unen al hombre con la tierra donde nacieron y murieron sus abuelos, esas raíces que lo unen a lo que se piensa y a lo que se come, a las costumbres como a los alimentos, a los modismos regionales, a la forma de hablar de sus habitantes, a los perfumes de la tierra, de las aldeas y del aire mismo.

Català
8 de maig - Quin dia més preciós! M'he passat tot el matí estirat sobre l'herba, devant de casa meva, sota l'enorme plàtan que la cobreix, la resguarda i li dóna ombra. M'agrada aquesta comarca, i m'agrada viure-hi perquè aquí hi ha les meves arrels, aquestes arrels profundes i delicades, que lliguen l'home a la terra on nasqueren i moriren els seus avantpassats, que el lliguen al que pensa i al que menja, a les costums com als aliments, a les locucions locals, als accents dels seus habitants, a les olors de la terra, de les viles i de l'aire mateix.

18/2/09

Una vida - Maupassant


Una vida (1883)
Guy de Maupassant (Dieppe, Francia, 1850 - París 1893) 


" Jeanne dijo al fin: —¡Cuánto me gustaría viajar! El vizconde respondió: —Sí, pero resulta muy triste viajar solo; hay que ser dos al menos, para compartir las impresiones. —Jeanne se quedó pensativa: —Es cierto... y, sin embargo, me gusta pasearme sola; qué a gusto se está cuando se sueña a solas. Él la miró: —También pueden soñar dos juntos. Jeanne bajó la vista. ¿Era acaso una alusión? Quizá... Miró al horizonte como si quisiera ver que había más allá. Luego, con voz pausada, dijo: —Me gustaría ir a Italia... y a Grecia... ¡ay, sí! A Grecia... y a Córcega. ¡Debe de ser tan agreste y tan hermosa! Él prefería Suiza porque había chalés y lagos. Ella decía: —No, a mi me gustaría ver paises muy nuevos, como Córcega, o muy antiguos y llenos de recuerdos, como Grecia. Debe de ser entrañable encontrarse con las huellas de esos pueblos cuya historia sabemos desde la infancia, ver los lugares en donde han sucedido las cosas importantes. El vizconde, menos exaltado, manifestó: —A mi me atrae mucho Inglaterra; es una comarca muy instructiva. Se pusieron entonces a recorrer el universo, debatiendo los encantos de cada país, desde los polos hasta el ecuador, extasiándose ante pasajes imaginarios y ante curiosísimas costumbres de algunos pueblos tales como los chinos o los lapones; pero la conclusión a la que llegaron fue que el país más hermoso del mundo era Francia, con su clima templado, fresco en verano y suave en invierno, con su feraz campiña, sus bosques, sus anchurosos ríos apacibles, y aquella veneración por las bellas artes que no se había dado en lugar alguno desde los espléndidos siglos de Atenas. Callaron luego. " 




Cada vez que tengo un viaje cerca me viene a la cabeza este fragmento de una de las novelas más emocionantes que he leido. Los viajes siempre son algo embriagador y nos hacen soñar. Con una vida por delante, es más fácil que un espíritu amable e ingenuo se muestre soñador. Y Jeanne es increiblemente soñadora. ¿Puede hacer el paso del tiempo que se pierda este hermosa cualidad? En este novela, Maupassant narra la vida de Jeanne, sin pretensiones grandilocuentes, pero con una sencillez arrolladora. Es capaz de presentar toda la gama de sentimientos y emociones, y lo que es más importante, su evolución con el paso del tiempo. Según Tolstoi, la novela más importante de la literatura francesa después de Los miserables, alimentando una eterna discusión de si ésta es mejor que la Madamme Bovary de su maestro Flaubert. Maupassant es considerado uno de los más importantes escritores de pequeños relatos, y sin duda, también tocó la gloría con dos grandes novelas: Bel Ami y Una vida. No hace falta decir que comparto absolutamente la consideración que hacen Jeanne y el vizconde sobre Francia...